Durante 23 años, entre 1849 y 1872, el Palo de Mayo casi fue eliminado. Foto | Archivo | La Costeñísima

El Palo de Mayo, antes y después

Johnny Hodgson Deerings
Publicado el 5 mayo, 2017 a las 12:40 am

Un poco después del paso de Cristóbal Colón, a la Mosquitia también llegaron ingleses, holandeses, africanos, franceses, alemanes, españoles y norteamericanos y todos ellos aportaron un poco al Palo de Mayo costeño, según lo que miraban en sus países y la relación que tuvieron con los protagonistas de este baile. “Lo único que podemos decir” decía Don Donovan Brautigam “es que por ser su origen universal el Palo de Mayo, todas esas culturas animaron y modificaron la versión inglesa”.

En nuestro territorio caribeño nicaragüense, aunque no tenemos las estaciones como primavera, verano, otoño e invierno, con nieve, frío y todo lo que eso conlleva, la naturaleza revela mayormente su belleza a finales de abril y durante todo el mes de mayo: florecen los malinches, las acacias, los robles, la caña fístola, y los árboles mas conocidos como el mango, piña, jocote, nancites, tienen sus frutas maduras; e inicia la época lluviosa por lo cual se bailaba en acción de gracia.

Incluso en todo el bosque de latífoliadas de la costa caribeña nicaragüense existen unos árboles muy grandes de copas muy frondosas que crecen de manera natural, silvestre, al que la mayoría llama “palo de mayo” dichos árboles que son mayoritarios en nuestros bosques, se cubren totalmente de flores amarillas en mayo de cada año, dándole un aspecto muy vistoso, de alegría y fiesta a todo el bosque.

El Palo de Mayo que los piratas, comerciantes y maestros ingleses le enseñaron a los habitantes de la Mosquitia era una celebración el primero de mayo en la cual desde en la mañana los jóvenes de ambos sexos salían a cortar flores, a esa actividad se le decía “going a maying” cortaban también un árbol especial que se adornaba con todas las frutas de la época, las flores recogidas y de cintas de colores vistosos, por la tarde se hacía una reunión alrededor del árbol adornado para practicar juegos que incluían bailes ordinarios y canciones como London Bridge is falling down, There´s a brown girl in the ring y Maia last her Key que incluía encontrar un anillo escondido en las manos de un circulo de personas.

Estas celebraciones se hacían en el mismo lugar cada año el primero de mayo…. pero todos esos juegos, música, bailes y canciones originales luego comenzaron a ser modificados por los creoles de la Costa Caribe especialmente de Bluefields, Gray Town, San Andrés, Pearl Lagoon y Corn Island, muchas veces influenciados por los creoles de Jamaica, Belice y Gran Caymán, los cuales al inicio mantuvieron la esencia de la celebración, los juegos para niños y adultos, la decoración del árbol…..pero le introdujeron nuevas canciones aunque en la mayoría de casos mantuvieron las líricas de las mismas. Es de esa manera que entraron a nuestro Palo de Mayo canciones como Donkey wan Wata, que es propia de Jamaica.

En  isla de San Andrés dicen que hicieron la famosa “Mayaya las im key” y propios de Bluefields del gran Silvester Hodgson, las de la ultima generación como Judith drownded, Lanch ton ova, o Sin saiman sin mai love.

La influencia de la cultura creole

Uno de los cambios interesantes que experimentaron las canciones de Palo de Mayo una vez que los creoles de Bluefields comenzaron a ponerle sus propias letras y popularizarlas, es que se convirtieron en canciones de testimonio jovial y denuncia en contra de lo que el profesor Hugo Sujo llama “los abusos, vicios e hipocresía de parte de ricos, pobres, propios y extraños”

“Nadie escapaba; no se respetaban nombres. Por ejemplo, sí alguien cometía una falta, no importaba de quién se trataba, en cualquier noche de mayo podría escuchar su nombre y apellido en una melodía de Palo de Mayo, que denunciaba lo que fuera – desde un delito hasta una infidelidad conyugal”

Una de las canciones más conocidas de denuncia es la que se hizo en ocasión del hundimiento de una lancha bananera, después de lo cual los trabajadores enfrentaron dificultades para obtener su salario correspondiente, supuestamente se perdió el dinero de la planilla en el percance. En dicha canción se señala que la lancha fue volteada por negligencia, incluso señala el nombre de uno de los funcionarios de la empresa que se dice provocó el percance con conocimiento de causa.

La canción tiene como título Lanch ton ova (Se Volteó la Lancha). En la canción el solista pregunta ¿Quién hizo que se volteara la lancha? Y el coro contesta llamando el nombre del funcionario. Esta canción tomó mucha relevancia porque se dice que la familia aludida en la misma amenazó con demandar judicialmente al autor de la misma Mr. Silvester Hodgson si continuaba cantando dicha canción en las festividades de mayo.

La evolución de la fiesta, oposición de la Iglesia Morava

Al inicio el Palo de Mayo comenzó a celebrarse solamente el primer día de mayo con el árbol indicado y bien decorado. Los adornos de las cintas y otros siempre eran de los colores rojos, amarillos, verdes y azules. Con el tiempo se comenzó a celebrar también el 31 de mayo, para el final del siglo XIX e inicios del siglo XX se celebraban todos los fines de semana de mayo y el 25 de mayo (cumpleaños de la reina Victoria) y en las noches de luna. Posteriormente en la década de los años 60 y 70 se volvió comercial, ya no importaba el mes del año, tampoco era importante el árbol, o el significado, solamente el dinero que generaba al organizador o que pagaba quien lo pedía.

A partir de 1849, el Palo de Mayo en el Caribe de Nicaragua comenzó a enfrentar problemas. La Iglesia Morava predicaba en contra de dichas celebraciones, sobre todo cuando el Palo de Mayo comenzó a dejar de ser una fiesta sana y divertida para convertirse en una fiesta donde se consumían bebidas fuertes y bailes aparentemente provocativos. En la Costa Caribe habían iglesias anglicanas desde el siglo XVII, pero su objetivo no era evangelizar a los nativos sino atender espiritualmente a los ingleses.

La iglesia Morava se estableció en 1849 con la misión de evangelizar a los nativos y algunos de sus objetivos fundamentales estaban dirigidos a cambiar ciertas prácticas de los nativos.

Cuando se estableció la Iglesia Morava se esforzó en cambiar la forma que los nativos enfrentaban las enfermedades (sukias o ciencias ocultas por medicina occidental) se esforzó por cambiar los rituales de los muertos o velorios (sustituir los set-up por un culto cristiano) otro de sus esfuerzos fue por cambiar la forma pagana de realizar su acción de gracia por las lluvias y cosechas.

La prédica de la iglesia se enfocó a erradicar el Palo de Mayo. Muchos costeños se fueron apartando de los “setups” tradicionales y muchos se inclinaron públicamente por la medicina occidental, aunque a escondidas mantenían la medicina tradicional y también muchos se retiraron de participar en los Palo de Mayo. Las otras iglesias cristianas que se establecieron en la Costa Caribe posteriormente, mantuvieron el mismo esfuerzo de lucha contra el Palo de Mayo y otras costumbres no cristianas de los costeños.

El baile: tradición y exageración

La presencia y predica de la Iglesia Morava en los dos barrios donde se realizaba el Palo de Mayo de Bluefields había logrado mantener dicho baile fuera de escena, desde 1849 hasta 1872. Durante 23 años habían logrado que se realizara prácticamente solo los juegos y canciones de los niños.

Habían prácticamente logrado eliminar dicha practica y baile entre los adultos. Pero no fue para siempre. Según se revela en una carta del jefe de la Iglesia Morava en Bluefields el misionero alemán J. E. Lundberg escrita el 10 de mayo de 1874 afirma:

“Muchos cambios se han experimentado en la Mosquitia durante estos últimos dos años como consecuencia de la influencia de extranjeros que se han establecido en la región. Anteriormente una costumbre inofensiva se mantenía en el mes de mayo. Los niños y niñas llenaban un árbol con todo tipo de golosinas y bailaban en su derredor hasta determinado momento que era invadido desde todos los ángulos. De esta inocente práctica placentera ha derivado un baile en que participan jóvenes y adultos durante las noches de luna con una bullaranga pagana y conducta muy inapropiada lo cual debe de ser completamente discontinuado”

Los que se opusieron a las recomendaciones de la iglesia se radicalizaron y exageraron los bailes y canciones, en algunos casos hasta extremos que fueron considerados como completamente obscenos. Otros grupos trataron de rescatar el baile en la manera formal como lo aprendieron de los británicos. Se establecieron a partir de esa fecha dos versiones de palo de mayo. Las que bailaban de manera muy formal, con vestidos largos, cabeza amarrada y los que bailaban sin ninguna formalidad y con mucha creatividad e improvisación.

En 1988 el profesor Hugo Sujo entrevistó a un señor de 78 años partidario de la versión formal del Palo de Mayo en el barrio Cotton Tree de nombre Mr. Maxwell Atily. Al preguntarle sobre su participación pasada en dichas festividades dijo:

“Nosotros usábamos canciones como Mayaya las im key. Formábamos un circulo y teníamos una llave grande, que pasábamos de mano en mano en el círculo, mientras bailaba alguien en el centro del círculo buscando la llave. En el momento de descubrir la llave en manos de alguien, esa persona tenía que entrar al centro del círculo bailando y buscar la llave que seguía pasándose de mano en mano, hasta encontrarla en manos de otra persona quien tenia que tomar su lugar en el centro del círculo, y así sucesivamente.

Cualquier persona decente de buena conducta podía participar en el baile. Servían refrescos, chicha de jengibre, queque de quequisque, queque de arroz, el “pinkypinky” – una bebida alcohólica suave que hacían y llamada así por el color rosado que tenía. Nada de bebidas fuertes. Decoraban bien el palo y le ponían frutas. Después del baile repartían las frutas entre los que querían. Durante el baile se cambiaban de parejas en una forma decente. No se agarraban unos a otros, ni cometían las vulgaridades que hacen hoy”.

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*Johnny Hodgson Deerings es historiador costeño. Este artículo es parte de una serie de escritos que él elaboró sobre el Palo de Mayo y se reproducen en lacostenisima.com con su autorización.